Body Armors, Shields & corrossion of the firewalls (the way they were)
Comentaba Paul Johnson que a principios del XIX en el unico poder sobre la tierra real y efectivo, tras la derrota Napoleónica, el personal abordaba al primer Ministro del Imperio Británico en la calle mientras acudía al Parlamento o al Gabinete y era preguntado por sus iguales. Escuchaba las cuitas ciudadanas, andando, sin parar, como era su costumbre, mientras se le aquejaban. Por igual ocurría en Washington.
![]()
Fuente: Lord Byron en su lecho de muerte, lienzo al óleo, por Joseph-Denis Odevaere, 1826, Groeninge Museum, Brujas, procedente de Wikipedia, aquí.
Iniciamos una nueva serie -la anterior finaliza la próxima semana, el viernes- Esta habla de Nietsche. Concluimos, abandonando el siglo XVIII para siempre, salvo imperioso Amicus Auxilio)
Tal vez seamos aparentemente más demócratas, pero la distancia entre el Gobierno y la persona se ha disparado de una forma irrecuperable, convirtiéndose en inaccesible, pura retórica vacia. Me gustaría reflexionar en estas paginillas preopúsculares sobre este importante problema: el alejamiento de la realidad del gobernante.
Nos quedamos con ese título, pero teniamos otros:
+ Un café vale 80 cts.
+ Y demás paridas varías de la canallesca, digo, clase política