Compendio práctico de tácticas dilatorias complejas en cápsulas sin receta médica
Je m’acuse, sin premeditación,de idealizarla hasta el día de hoy, tras veinte años de conocernos.
Je m’acuse de amarla como hombre, quererla como amigo y protegerla como hermana, pura evolución paulatina, metamorfosis anti Kafkiana.
Je m’acuse de no ser un procrastinador cualquiera que miente sin razón, excusa con doblez o aplaza por falta de ánimo.
Je m’acuse prometerle
todo en otra vida, como aplazamiento, y no por debilidad, sabe que mi
fuerza se debe en buena medida a la contemplación de su ideal
.
Psiqué reanimada por
el beso del Amor, Canova Roma, 1793.
Je m’acuse de cuidarla cuando estuvo mal por interés, siempre me sienta bien verla, es un aire, un vapor, que cura la enfermedad que padezco desde hace ese tiempo.
Su vigor me llena todavía en momentos de necesidad y sé que no es un pensamiento, es algo real y, por eso, cuando pienso en su persona reconózcome culpable por muchas cosas, pero también, y, por ende, agradecido a su idea, que, en estado comtemplativo, bálsamo curativo es de muchas heridas, no todas, ya sabe que eso de lo ideal, como prágmatico y real se contradice y lo estético como valioso son fines imposibles de hallar, sin embargo, en Vd me los tropecé, como puerta que te da en las narices.
Je m’acuse de usar la voluntad para no dejar rienda suelta al esclavismo de la libertad. Eso que Vd en un momento dado sugirió nos funcionó y como hermanos disfrutamos de una amistad larga, poderosa, envidiada por algunos, desconocida por la mayoría y dudosa según cortas entendederas por otros.
Ya sabe que nunca le protesté nada: si un ideal te habla, mejor es oir, callar y obedecer. Los unicos ideales que se asemejan a su persona están colgados en frontispicios, cagados por palomas o son de inerte marmol.
Je m’acuse declarar falso testimonio sobre su persona y propagarlo. Ni es guapa, ni maravillosa, sólo Diosa y como tal a Vd y su persona me arrodillo, le rindo culto y me despido.
De
esta amigo del Sur, a esa emigrante en MadriZ a la que quiero, respeto
y beso, no uso el verbo amar porque para algunos cortos de
entendimiento que ya conocemos tiene otros significados más indecorosos
y de apetencia a casquería.
Sabe
Vd que una vez que pude negué y en eso no me arrepiento, nada mejor que
salvar a una amiga de las manos de un filibustero, la quiero y me
encanta repetírselo. Dele recuerdos a su Capitán que la defiende brava, leal y sin miramientos. Así espero por mucho, mucho tiempo.
PD: Prometemos ir el próximo año a las Rebajas de su Villa, de todos es conocido que Gran Vía sin Vd y mi mujer mirando bolsos no es lo mismo. Ya sabe que para mi Serrano y sus corbatas son lo mío, lo que nunca le conté que yo allí voy por algo secreto: frente a la Embajada Francesa hay una Librería rara, pues vende poseía. Es, incluso, superior a la de motivos de la mar, frente al Supremo.
Citas fotográficas: Antonio Canova Psiqué reanimada por el beso del Amor, Roma, 1793. Conservada en el Museo del Louvre, París. obtenida de RedIris.es